Take-Two Interactive acaba de dar un jarro de agua fría a los usuarios de la futura consola de Nintendo. La compañía ha confirmado de manera oficial que el desarrollo de la versión de Borderlands 4 para Switch 2 queda totalmente paralizado. Originalmente, la llegada del título a esta plataforma híbrida estaba marcada en el calendario para el 3 de octubre del año pasado, apenas un poco después de su aterrizaje en PlayStation 5, Xbox Series X/S y PC. Sin embargo, a medida que se acercaba el día, un retraso de última hora nos dejó sin fecha fija y ahora el proyecto entra directamente en un cajón.
Un cambio forzado de prioridades
La noticia saltó durante la habitual presentación de resultados financieros, esta vez correspondientes al tercer trimestre del año fiscal 2026. Alan Lewis, portavoz de la compañía, fue el encargado de dar la cara y admitió que pausar este desarrollo ha sido una decisión bastante difícil para el equipo. El motivo principal detrás de este movimiento es un cambio de enfoque. Ahora mismo prefieren volcar todos sus esfuerzos en seguir nutriendo de contenido post-lanzamiento a los jugadores actuales y, sobre todo, en pulir al máximo el rendimiento del juego.
A pesar de este bache, Lewis quiso calmar los ánimos asegurando que la relación con la empresa nipona sigue siendo excelente. De hecho, aprovechó el momento para recordar que los usuarios de Switch 2 sí van a recibir otros títulos importantes de su catálogo, como el PGA Tour 2K25 y el WWE 2K26. El estudio mantiene intacta la ilusión por llevar más franquicias a esta nueva plataforma más adelante.
La optimización en PC empieza a dar sus frutos
Esa promesa de centrarse en la optimización no son palabras vacías, y los jugadores de PC ya están notando la diferencia. Gearbox ha confirmado que la inminente actualización 1.5, prevista para este 26 de marzo, trae bajo el brazo unas mejoras técnicas bastante serias. Desde que el looter-shooter llegó a las tiendas, el trabajo constante del equipo ha logrado disparar el rendimiento en ordenadores en un 20% de media. Y lo mejor es que este salto se nota en todo tipo de máquinas, abarcando desde los requisitos mínimos hasta los recomendados, gracias a un ajuste a fondo en el uso de la CPU, la GPU y la eficiencia general del motor.
Adiós a los molestos tirones
Uno de los mayores dolores de cabeza para la comunidad de Borderlands 4 era la falta de estabilidad. Los desarrolladores han estado muy atentos a las quejas y han metido mano directamente al código para solucionarlo. Han refinado enormemente el procesamiento de los llamados Pipeline State Objects (PSO), evitando así saturar el sistema con una avalancha de efectos simultáneos.
El resultado de estos ajustes salta a la vista. Las tasas de fotogramas del 1% y del 0.1% más bajas han experimentado una mejora brutal. Al acercar estos números mínimos a la media general de FPS, la experiencia a los mandos o al teclado es muchísimo más fluida. Esos tirones repentinos que te sacaban por completo de un tiroteo frenético son cada vez menos frecuentes, y todo esto se ha conseguido sin tener que sacrificar ni un ápice de la calidad visual y artística que el estudio concibió para esta entrega.
Menos cuelgues y pruebas en vídeo
La fluidez de los fotogramas es vital, pero no sirve de nada si el juego te expulsa al escritorio de buenas a primeras. En este sentido, Gearbox también ha logrado reducir prácticamente a la mitad la tasa de bloqueos, pasando de afectar al 0.63% de las sesiones a un más que aceptable 0.38%. El equipo reconoce abiertamente que todavía queda trabajo por hacer, pero el camino a seguir está claro.
Para los más escépticos, la desarrolladora ha publicado un vídeo mostrando estas ganancias de rendimiento en plena acción. Como curiosidad, la plataforma le ha plantado una restricción de edad al contenido por motivos desconocidos, lo que obliga a los usuarios a ir directamente a YouTube para visualizarlo, impidiendo que se pueda insertar en webs externas o en la propia página oficial del juego.